La Domótica

Introducción

La evolución marca el ritmo de la vida y las casas tampoco pueden escapar a ella. De la cueva con fuego, para calentar e iluminar, a las antorchas, las velas, el candil y por último: la electricidad.

La electricidad nos ha permitido elevar el nivel de confort en nuestras casas y ha dado paso a la entrada de los electrodomésticos: lavadora, frigorífico, lavavajillas, horno, placas vitrocerámicas,… máquinas capaces de realizar tareas cotidianas de forma casi autónoma (aún queda por solucionar la carga y descarga de las mismas), elevando nuestro nivel de confort a cotas en otro tiempo inimaginables.

Estas máquinas no existirían sin el desarrollo de una nueva evolución: la electrónica, permitiendo realizar programaciones (rutinas), que regulan cada proceso (lavado en frio, grabación de un video,…).


La siguiente evolución que ha llegado es la: Domótica, que se encarga de la integración y regulación de ambos sistemas (eléctricos y electrónicos), de tal manera que “la casa” es capaz de “sentir” (detectar la presencia de personas, la temperatura, el nivel de luz,…) y reaccionar por sí sola, a estos estímulos (regulando el clima, la iluminación, conectando la alarma,…), al mismo tiempo que es capaz de comunicarse e interactuar con nosotros (telecontrol) por multitud de medios (pantalla táctil, PC, móvil,...), llegando a elevadas cotas de confort, seguridad y sobretodo: ahorro energético.

Definición

 

El término domótica proviene de la unión de las palabras domus (que significa casa en latín) y tica (de automática, palabra en griego, 'que funciona por sí sola'). Se entiende por domótica al conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, y que pueden estar integrados por medio de redes interiores y exteriores de comunicación, cableadas o inalámbricas, y cuyo control goza de cierta ubicuidad, desde dentro y fuera del hogar. Se podría definir como la integración de la tecnología en el diseño inteligente de un recinto

 

Domótica es el término "científico" que se utiliza para denominar la parte de la tecnología (electrónica e informática), que integra el control y supervisión de los elementos existentes en un edificio de oficinas o en uno de viviendas o simplemente en cualquier hogar. También, un término muy familiar para todos es el de "edificio inteligente" que aunque viene a referirse a la misma cosa, normalmente tendemos a aplicarlo más al ámbito de los grandes bloques de oficinas, bancos, universidades y edificios industriales.

 

Aplicaciones  a  la domótica:


Sensor de movimiento

Vistos los diferentes elementos con los que tendremos que trabajar, podemos pasar a casos concretos en los que identificaremos cada uno de estos con objetos cotidianos.

Un ejemplo claro sería el de un sistema de vigilancia. Podemos hacer que si alguien se acerca a nuestra puerta, éste grabe durante el tiempo en el que la cámara detecte movimiento, enviando asimismo un SMS a nuestro móvil.

En este caso, la cámara actúa como sensor. El ordenador tiene ejecutándose un programa que detecta cualquier cambio en la imagen enviada por la cámara. Cuando se produce este cambio, el equipo guarda en un archivo el audio y vídeo que le está llegando, y suponiendo que esté conectado a Internet o a un teléfono móvil, activa un programa que envía un SMS a un número predeterminado.

Queda claro que éste sistema no puede aplicarse en una casa en la que, por ejemplo, se puedan producir muchos movimientos en el exterior, como una planta moviéndose, cambios de luz producidos por coches que pasan, etc, dado que estaríamos recibiendo alertas cada pocos minutos.

Persianas controladas por email

Otro ejemplo de domótica aplicada es el siguiente: si enviamos un email con el tema "Activar" a una dirección de correo determinada, se encienden las luces de la casa, el equipo de música, y se abren las persianas, simulando la presencia de personas.
En este caso el montaje es más complicado, dado que debemos interactuar con componentes mecánicos (persianas) y electrónicos no automatizados (equipo de música).

El ordenador tendría que estar conectado a la Red y comprobar el correo electrónico cada pocos minutos. Una vez recibido, se activaría un programa que comprobaría el tema del mensaje y, si coincidiese con "Activar", ejecutaría un software de control (herramientas como Outlook permiten automatización de acciones mediante comparación de texto en un mensaje).

Este programa de control, vinculado a unas tarjetas "controladores" instaladas en el PC, ordenaría al "actuador" de la persiana que activara un motor para elevarla durante un tiempo determinado, o hasta que la potencia requerida para moverla superara un límite, que significaría que hemos llegado al tope.

Infrarrojos para encender el equipo de música

Para activar el equipo de música, podemos tener un emisor de infrarrojos asociado al ordenador, además de haber memorizado la señal del mando que activaría dicho equipo. De igual manera, aunque más costoso, podríamos optar por la vía más "cinematográfica", con un pequeño brazo robótico que pulsaría un botón.

Las posibilidades de la domótica son enormes, con sensores de luz, temperatura, sonido, imagen, y un largo etcétera que le permiten a nuestro equipo conocer su entorno y actuar en consecuencia.

En el próximo capítulo explicaremos unos cuantos ejemplos prácticos para automatizar nuestra casa de manera sencilla y barata. ¿Estáis preparados para tener la casa del futuro?

Control remoto desde dentro de la vivienda: a través de un esquema de comunicación con los distintos equipos (mando a distancia, bus de comunicación, etc.). Reduce la necesidad de moverse dentro de la vivienda, este hecho puede ser particularmente importante en el caso de personas de la tercera edad o discapacitadas

 

Programabilidad: el hecho de que los sistemas de la vivienda se pueden programar ya sea para que realicen ciertas funciones con sólo tocar un botón o que las lleven a cabo en
función de otras condiciones del entorno (hora, temperatura interior o exterior, etc.) produce un aumento del confort y un ahorro de tiempo.

 

Beneficios de la Domótica:

-Ahorro energético: El ahorro energético no es algo tangible, sino un concepto al que se puede llegar de muchas maneras.
-Confort: Conlleva todas las actuaciones que se puedan llevar a cabo que mejoren el confort en una vivienda. 
-Seguridad: Consiste en una red de seguridad encargada de proteger tanto los bienes patrimoniales y la seguridad personal.
-Comunicaciones: Son los sistemas o infraestructuras de comunicaciones que posee el hogar.
-Telegestión y accesibilidad: Diseño para todos, un diseño accesible para la diversidad humana, la inclusión social y la igualdad.

 

Conclusión:

La domótica es un gran logro tecnológico y aunque se vio en su desarrollo desde los años 70’s  en Estados Unidos y Europa es ahora toda una modernización, con mandos a voz, desde tu correo electrónico, este es un gran avance que por utilidad y facilidad de manejo, es  su valor una cantidad muy alta. Es sumamente productiva y beneficiosa y en lo personal me agradaría sobremanera contar con este medio aunque siendo concretos la información y su existencia  ni siquiera se ha dado a conocer de manera general en el país dado su extravagancia, precio y probablemente para no atormentar a las amas de casa que siguen con el antiguo método más cansado y por lo mismo más caro que es la domótica. Es esta nueva tecnología un paso hacia el futuro y para mí la ociosidad, la obesidad y mucho más y aunque es algo magnifico y te ayuda más de lo que puede llegar a perjudicarte también puede volverte flojo, y a las amas de casa bueno debe de ser un sueño hecho realidad. La domótica es un paso al futuro y debemos apreciarlo pero igual que ha todo lo moderno tenerle prevención y no una confianza absoluta.ma_v_domotica2.jpg

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